martes, 20 de marzo de 2018

AQUELLA TARDE


Cristóbal Encinas Sánchez    
Una gota de marfil cayó en el suelo,
una gota cuajada de nostalgia
se perdió sola.
Una lágrima era
puro y transparente cristal
como lluvia fresca en tierra árida,
al resbalar por tu mejilla
y después morir.

Como lluvia fresca en tierra árida,
como palabra yerta quedó
cuando dejó la vida de tu cara.
Unos cálidos ojos
inmóviles y apacibles:
como la inmensidad de mi pena,
su mirada.
Ellos, en una tarde quebrada,
la arrojaron;
y con las mías se juntaron
y se fundieron.
Una soñolienta soledad me embarga.

Recuerdo una tarde alejada,
unos ojos empañados,
una primavera deshojada,
un viento gris y apagado;
unas nubes negruzcas
como mi pena.

Recuerdo una cara suave y tierna,
un terciopelo dorado 
y un pañuelo;
una  pequeña voz ,
en tono de caverna,
me hablaba susurrante.

Recuerdo una cara,
unos ojos, un pañuelo
y una lágrima en el suelo.

Una lágrima cayó
y detrás otras mías brotaron;
una gota de marfil,
cargada de ansiedad,
que no se perdió sola.

1 comentario:

  1. Los recuerdos que recuerdan lo que no tengo me dan mucha nostalgia.....me ha gustado enormemente lo que escribes

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